Preguntas Frecuentes

P.

¿Cómo embalo mis obras de arte?

R.

Cuando compramos una obra de arte, lo primero que debemos asegurarnos es de transportarla sin que sufra daños. Es muy común que esto ocurra también durante una mudanza por no realizar un correcto embalaje, con materiales de protección adecuados. Dependiendo del tipo de mudanza y de la distancia a recorrer, se pueden realizar diferentes embalajes para cuidar las obras, no duden en invertir unos pesos más en esto, pues redundará en beneficios a largo plazo.

Todas las obras de arte requieren un embalaje específico, ya que no es la misma protección la que necesitan las obras pictóricas que una estructura. Los materiales más comunes que se utilizan para embalar las obras son el cartón, polyfon, nylon, plástico, film y madera para crear estructuras de protección, siendo la madera lo más conveniente en el caso de las distancias más largas, ya que es un material más resistente.

Los cuadros hay que tener sumo cuidado de no ubicarlos en cajas unos sobre otros porque se pueden dañar tanto la pintura en sí como los marcos y siempre se debe cuidar que no se rocen los cantos, para lo cual se recomienda utilizar separadores.
En caso de que el transporte sea de larga distancia o internacional, contrata un seguro, para cubrir cualquier incidente durante el viaje.

Si el trayecto es corto y la vamos a transportar nosotros en un vehículo, debemos tomarla de los lados con ambas manos y evitar tocar la superficie de la pintura. No la tomen del alambre o cordel ya que puede desbalancearse y sufrir algún golpe.

Los bastidores tienen detrás en las esquinas unas trabas de refuerzo para mantener la obra en escuadra, cuidado de no tocarlos o aflojarlos, pues eso provocará que cuando querramos enmarcarla, quede fuera de escuadra y salga más caro el trabajo. Cuando la apoyemos en el suelo, lo haremos con cuidado de no golpear o marcar alguna de las puntas.

P.

¿Cómo embalo mis esculturas?

R.

Las esculturas requieren de un embalaje diferente, ya que es necesario que no tengan movimiento y queden firmes para que no se dañen. El transporte se puede afianzar por una serie de embalajes , que depende en gran medida del nivel de delicadeza e importancia de la obra:

* Burbuja de plástico.  La obra tiene que estar totalmente envuelta en la burbuja de plástico, que está forrada con un material especial que hace que la obra no transpire.
* Petaca.  Una vez envuelta en la burbuja de plástico, se puede introducir en una especie de contenedor con tapa que la protege mucho más.

* Jaula de madera.  Sirve para fijarla y envolverla en láminas de goma espuma que la protegen de los golpes.

* Caja de madera.  Es la más usada, la más profesional dado su resistencia.  Normalmente son usadas para todas las exposiciones temporales, dado su facilidad de manejo también.  Los clavos de las cajas se sustituyen por tornillos, así no hay probabilidades de que uno de ellos raje la obra.

 

P.

¿Cómo debo cuidar mis obras de arte?

R.

En el caso de las esculturas depende del material con que estén hechas será la forma de limpiarlas. Mucho cuidado! El cuidado cotidiano sería pasarle un pincel suave para quitar el polvillo.

 Si son en mármol usar agua tibia y bicarbonato, frotarlo suavemente con una esponja y enjuagar. Si el material es bronce en cualquier limpia-metales es apto, frotarlo cuidadosamente con un paño suave, y luego sacar brillo. Si son de arcilla, un cepillo suave seco y otro más duro para los recovecos.

Si las esculturas están en el exterior, personalmente pienso que lo mejor es dejar que el tiempo haga lo suyo y le vaya dando esa pátina característica que le imprimirá un sello inconfundible.